Durante dos años, las y los estudiantes participaron de distintas jornadas que les permitieron profundizar en el autoconocimiento y visualizar las distintas alternativas para su proyecto de vida.

Con dos emotivas ceremonias de certificación, el Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE) de la Universidad de Concepción culminó el proceso formativo de los estudiantes de 4° medio de los establecimientos educacionales adscritos al Programa en las provincias de Concepción y Biobío.

En ambas instancias, una delegación de estudiantes de cada establecimiento representó a sus compañeros/as para conmemorar el término de un proceso que comenzó en 3° medio, con el desarrollo de las primeras tres sesiones del ciclo de exploración vocacional.

A través de estas actividades, las y los estudiantes tuvieron la oportunidad de profundizar en el conocimiento de sus intereses, explorar alternativas para su futuro y tomar decisiones informadas respecto de sus proyectos de vida. Asimismo, recibieron orientación e información vinculada al proceso de postulación a la educación superior.

La instancia buscó reconocer el compromiso y la participación de las y los estudiantes durante su proceso formativo, marcando el cierre de una etapa significativa en su camino hacia la educación superior y en la construcción de sus proyectos de vida.

Durante su intervención en la ceremonia, la coordinadora de la Unidad de Preparación en la Educación Media, Camila Araneda, destacó el aporte del ciclo de exploración vocacional en el desarrollo personal y la proyección de las y los estudiantes.

“Este ciclo de exploración vocacional les entregó herramientas para conocerse mejor y ser capaces de reconocer sus habilidades y motivaciones, además de explorar alternativas para su futuro y fomentar una toma de decisiones consciente e informada”, señaló.

Araneda explicó que, a través de las distintas habilidades trabajadas por el equipo, se generaron espacios de autoconocimiento, reflexión, exploración y proyección vocacional para cada estudiante.

“Cuando hablamos de proyecto de vida, no solo nos referimos a qué carrera estudiar o qué casa de estudios escoger, esto también incluye preguntas mucho más profundas y que, a veces, son más difíciles de contestar: por ejemplo, quién soy, qué es importante para mí, qué quiero lograr a futuro y qué caminos tengo disponibles para alcanzar aquello que sueño y, justamente, uno de los principales desafíos es comprender que no existe una única ruta para lograrlo”, sostuvo.

Estudiantes valoran el acompañamiento del programa

Durante las ceremonias, además de la entrega de los certificados, las y los jóvenes participaron en una dinámica de proyección personal, en la que pudieron visualizar sus anhelos para el próximo año y plasmarlos en notas adhesivas que fueron incorporadas a un mural dispuesto especialmente para la ocasión.

Algunos estudiantes también se refirieron a estos anhelos frente al resto de las y los asistentes, y también tuvieron palabras de agradecimiento para las y los profesionales PACE que implementaron el ciclo en sus establecimientos, y para sus docentes y orientadores que les han apoyado en este proceso.

Para las y los estudiantes, el acompañamiento de PACE UdeC también significó una oportunidad para acercarse a la educación superior y avanzar en la definición de sus intereses y expectativas para el futuro.

Nicole Quezada, estudiante del Liceo Crisol de Mulchén, valoró especialmente la experiencia de conocer de cerca el mundo universitario.

“Para mí, el programa PACE ha sido una experiencia súper bonita, ya que nos apoyan durante tercero y cuarto medio y nos llevan a la Universidad para conocer todo lo que vamos a hacer más adelante en el futuro”, comentó.

En tanto, Abner Salazar, del Liceo Huépil, destacó el carácter práctico y entretenido de las actividades, así como el aporte para definir sus intereses: “las actividades que realicé en el PACE me parecieron bastante divertidas y, además, me ayudaron a reconocer las cosas que yo quería hacer. Por ejemplo, me ayudaron a saber dónde quería estudiar, las cosas que me gustaban y a reconocer mucho mejor todo, escribiéndolo”, explicó.

Desde el Liceo Comercial de Talcahuano, la estudiante Sofía Martínez señaló que el programa fue fundamental para despejar sus dudas respecto de su futuro académico.

“El programa PACE me ayudó bastante a aclarar mis dudas sobre lo que quiero hacer más adelante, que es estudiar Derecho, ya que me gustaría generar algún tipo de apoyo para el sistema judicial, sobre todo ayudando a las mujeres”

Invito a todos/as quienes puedan a participar de las actividades del programa PACE, porque siento que les puede servir mucho para su futuro”, agregó.

Su compañera de establecimiento, Olga Torres, también destacó el aporte del programa en la definición de sus intereses profesionales.

“El Programa PACE me ayudó mucho a aclarar lo que quiero realizar a fin de año, que es estudiar una carrera del área de Medicina. Es algo que amo y espero de todo corazón lograrlo. Agradezco al programa PACE, ya que me ayudó a aclarar y a tener todos los conocimientos que no tenía, y así poder despejarlos”, expresó.

Una oportunidad para proyectar el futuro

El impacto del programa también es valorado desde los establecimientos educacionales que participan de esta iniciativa. Ariel Sepúlveda, director del Liceo Juan Martínez de Rozas, destacó la importancia de dar continuidad al PACE y al acompañamiento que entrega a las comunidades educativas.

“Nuestro gran anhelo es que este programa continúe. En el liceo somos uno de los pioneros a los que se invitó a participar, y en estos años hemos visto que quienes lo implementan han demostrado profesionalismo y acompañamiento real a los estudiantes”.

El director agregó que la experiencia acumulada durante más de una década demuestra la relevancia de mantener y proyectar esta iniciativa la que, en su caso particular, ya cuenta con estudiantes titulados de la Universidad quienes ingresaron a través del programa PACE.

“Es un programa que ha demostrado, en estos más de 10 años, que debe seguir proyectándose, ya que es una oportunidad real que se les entrega a jóvenes que viven en contextos de alta vulnerabilidad, pero que tienen el objetivo de seguir mejorando sus vidas”, concluyó.

De esta manera, las ceremonias de certificación no solo representan el cierre de un ciclo de trabajo, sino también un momento de reconocimiento a las trayectorias de las y los estudiantes y a las decisiones que comienzan a marcar sus próximos pasos, reafirmando el compromiso de PACE UdeC con el acceso, acompañamiento y orientación vocacional.

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