La actividad se realizó en el marco de una asignatura complementaria que aborda temáticas de inclusión, impartida por la Dirección de Docencia en colaboración con Includec y la Dirección de Sustentabilidad.

En una jornada realizada en el hall de Bibliotecas UdeC, estudiantes presentaron soluciones concretas para promover la inclusión social y educativa de personas en situación de discapacidad, como parte del cierre de la asignatura complementaria: Una Mirada Inclusiva a la Discapacidad, que culminó con esta actividad al término del semestre académico.

La asignatura, impartida por la Dirección de Docencia en colaboración con InclUdeC y la Dirección de Sustentabilidad, abordó contenidos fundamentales sobre inclusión, tales como normativa legal vigente, salud, psicología, accesibilidad y diseño universal. A lo largo del semestre, las y los estudiantes participaron en actividades experienciales que les permitieron reflexionar críticamente sobre la diversidad, identificar problemáticas presentes en sus entornos y desarrollar propuestas inclusivas. El proceso culminó con una exposición de posters que dio cuenta de sus aprendizajes y del compromiso con una comunidad universitaria más accesible y respetuosa.

Para Hugo Zambrano Guerrero, estudiante de Ingeniería Civil Mecánica, uno de los aspectos más significativos fue conocer en profundidad las dificultades que enfrentan las personas en situación de discapacidad: “Me puse más en el lugar de ayudar a los otros. Antes no sabía mucho y podría haber sonado más ofensivo, por ejemplo, al hablar con alguien con discapacidad. Ahora aprendí a usar conceptos prudentes, válidos y respetuosos”, afirmó.

Su grupo trabajó en un proyecto enfocado en visibilizar la credencial de discapacidad, tras descubrir que muchas personas desconocen su existencia o no saben cómo acceder a ella. “Aplicamos encuestas y notamos que más de la mitad de las personas no sabía sobre la credencial. Entonces lo que hicimos fue crear posters, infografías y reels para difundir. La desinformación era un gran desafío”, explicó.

Agregó que trabajar en equipo fue muy enriquecedor y destacó que cada integrante quiso aportar desde su lugar: “Fue todo muy fluido. Espero que esto tenga un impacto y ayude a otras personas, incluso a familiares que sin saberlo podrían beneficiarse de esta credencial”.

Desde Ingeniería Civil Química, la estudiante Paz Aliante Pinilla compartió que la asignatura significó una experiencia transformadora. “Me abrió los ojos de una forma muy valiosa, sobre todo por las actividades que hicimos. Por ejemplo, fuimos a la Pinacoteca con antifaz para sentir el mapa háptico, recorrer con cuidado, empatizar. Eso te cambia la perspectiva y te impulsa a querer proponer mejoras”, comentó.

Uno de los aspectos que más la marcó, fue la toma de conciencia sobre actitudes cotidianas. “A veces uno cree estar ayudando, pero no es así. Como cuando alguien toma del brazo a una persona ciega para cruzar la calle sin preguntar. Uno no puede hacer eso. Hay que ser empático, respetuoso. Esta asignatura te enseña eso y mucho más. Me despejaba del estrés y me hacía bien emocionalmente”.

Su proyecto, enfocado en personas con baja visión y ceguera, consistió en crear un mapa táctil con relieves y contrastes de color. Uno de los principales desafíos fue conseguir materiales adecuados, superado con el apoyo del Programa Aula de Recursos y Tiflotecnologías de la UdeC (ARTIUC). “Nos ayudaron mucho. Además, trabajar en equipo con compañeras de otras carreras nos unió, nos hicimos amigas y ahora somos un equipo inclusivo que espera que este proyecto se implemente”, sostuvo.

Por su parte, Sebastián Reyes Morales, estudiante de Ingeniería Civil Metalúrgica, destacó que el aprendizaje más significativo fue adquirir una conciencia inclusiva hacia sus compañeras y compañeros con discapacidad. “Yo tenía algo de conocimiento, pero no me había detenido a observar las dificultades reales. Esta asignatura me ayudó a salir de la burbuja y a pensar no solo en mí, sino en cómo puedo ser más empático dentro y fuera del campus”, reflexionó.

El estudiante Reyes Añadió que se lleva herramientas valiosas para su vida profesional y personal: “El respeto, la empatía, el saber escuchar y entender al otro son cosas que uno aprende y que sirven siempre. También conocimos normativas y decretos que no manejábamos”.

Su grupo propuso un mapa háptico con apoyo de una aplicación móvil con audio para facilitar el desplazamiento de personas con discapacidad visual, considerando su implementación en espacios clave del campus. “Nos organizamos muy bien como grupo. Cada uno cumplió su rol, nos comunicamos constantemente y logramos un trabajo sólido”, afirmó.

Jasmín Valenzuela Saravia, directora de InclUdeC destacó el valor de esta iniciativa en los campus Concepción y Los Ángeles, dando continuidad a una propuesta formativa previamente desarrollada. «Lo más significativo siempre es cómo las y los estudiantes se van involucrando con las temáticas de diversidad. Esta asignatura aborda la participación de personas con discapacidad, y ver cómo cambian sus percepciones, cómo descubren barreras sociales y plantean soluciones a partir de sus aprendizajes, es lo más enriquecedor del proceso», señaló.

Respecto a los desafíos, subrayó la importancia de promover más espacios como este para visibilizar problemáticas desde distintos estamentos universitarios: “Las y los estudiantes tienen mucho que aportar. El reto es cómo los involucramos para que sean agentes de cambio”. En cuanto al impacto de los proyectos, afirmó que muchos abordan brechas previamente identificadas y podrían ser considerados institucionalmente: “Tal vez no podamos resolver todo a corto plazo, pero hay propuestas de bajo costo que pueden articularse entre unidades y sumarse a futuras planificaciones para fomentar espacios más inclusivos”, indicó.

Desde la Dirección de Docencia, la asesora pedagógica Paulina Riffo Arriagada valoró el compromiso estudiantil y el enfoque práctico de la experiencia: “Nos llena de orgullo ver cómo las y los estudiantes asumen el desafío de proponer soluciones inclusivas desde sus propias disciplinas. A través de actividades como Ponte en mi lugar, Vivir el Deporte Adaptado y el uso de la App Lazarillo en la Pinacoteca, lograron levantar información valiosa para diseñar proyectos con foco inclusivo”.

Además, destacó que uno de los principales objetivos de esta asignatura es “abrir espacios de formación que generen conciencia y acción. La diversidad está presente en todos los contextos y, aprender a integrarla con respeto y creatividad es clave para avanzar hacia una universidad más empática, equitativa y accesible”, concluyó.

Esta experiencia formativa demuestra cómo una asignatura complementaria puede generar transformaciones reales en la forma de comprender la diversidad y actuar frente a ella. Las propuestas presentadas no solo evidencian aprendizajes significativos, sino también el compromiso de las y los estudiantes con una universidad más inclusiva, empática y consciente.

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