En una jornada de alineamiento estratégico, el equipo del Proyecto UCO 25101 reunió a autoridades, decanaturas, direcciones y equipos de distintas unidades para definir una visión compartida sobre la virtualización de la docencia y sus desafíos de implementación.
Con la participación de autoridades de distintas unidades se desarrolló la Jornada de Alineamiento Estratégico del Proyecto UCO 25101: Modelo Institucional de Virtualización de la Docencia de la Universidad de Concepción.
La instancia tuvo como principal objetivo generar una comprensión común respecto de los alcances del proyecto y avanzar en la identificación de criterios, roles y condiciones necesarias para una incorporación pertinente y sostenible de la virtualización en la docencia universitaria en la UdeC.
La actividad, realizada en la sala de capacitación de la Dirección de Docencia, convocó a integrantes de la Comisión de Virtualización y a los equipos ejecutivo y operativo del proyecto, conformados por decanas/os, directoras/es y profesionales de distintas Facultades y unidades de la Universidad.
La jornada fue inaugurada por el Vicerrector de la Universidad de Concepción, Carlos von Plessing Rossel y el Director de Docencia, Oscar Nail Kröyer, quienes relevaron la necesidad de abordar este proceso de manera articulada y con una perspectiva institucional.
En su intervención, el Vicerrector Carlos von Plessing destacó que el proyecto permitirá generar antecedentes y criterios para orientar las decisiones relacionadas con la virtualización, identificando aquellas experiencias en que esta modalidad efectivamente contribuye al aprendizaje y los apoyos que requieren las y los docentes para su implementación.
“No se trata solo de implementar algunas clases virtuales, sino de tener criterios claros institucionales para saber cuándo esa modalidad resulta beneficiosa y cuándo no. Esto implica revisar prácticas específicas, como el diseño de las actividades, la carga de trabajo para docente y estudiante, el acompañamiento en el aprendizaje, la evaluación y el soporte necesario ante dificultades”.
“Es crucial identificar tanto las oportunidades como los límites. De esta discusión debe derivarse una hoja de ruta clara, práctica y comprensible para quienes después lo implementarán”, agregó.
Alinear esfuerzos y capacidades institucionales
Para el director de Docencia, Dr. Óscar Nail Kröyer, la jornada representa un hito para el proyecto, al reunir a los distintos actores que tendrán participación en su desarrollo.
“El proyecto va a ser un éxito en la medida que logremos una visión común, tanto pregrado, postgrado, formación permanente, y los distintos actores que están relacionados institucionalmente con el proyecto, como por ejemplo la DTI, Vicerrectoría, Dirección de Estudios Estratégicos, entre otros”.
Asimismo, enfatizó que la virtualización se proyecta como un proceso gradual y complementario a la presencialidad: “No implica reemplazar la docencia ni el contacto presencial entre estudiantes y docentes, sino que significa mejorar los procesos de docencia incorporando elementos de virtualización”.
Como parte de la jornada se desarrollaron dos instancias de trabajo. La primera correspondió al taller de Gestión del Cambio, cuyo propósito fue construir colectivamente una comprensión inicial del proceso de transformación que implica el proyecto y alinear al equipo en torno a una misma perspectiva.
La metodología permitió que las y los participantes analizaran la temática desde cuatro dimensiones: Proyecto, Propósito, Particularidades y Personas, analizando el alcance de la iniciativa, las razones y oportunidades asociadas al cambio, los procesos, roles y conductas que podrían modificarse, los grupos que deberán involucrarse y adherir al proceso, entre otras variables.
El segundo taller estuvo centrado en el Alineamiento Estratégico, instancia en que las y los participantes trabajaron con un modelo genérico de diseño instruccional para identificar los roles de docentes y del soporte institucional en las distintas etapas del proceso.
Este ejercicio buscó aportar a la construcción de un modelo sostenible, identificando responsabilidades y apoyos necesarios para que la virtualización pueda incorporarse de manera pertinente a los procesos formativos de la Universidad.
Al finalizar cada taller, las y los asistentes participaron activamente de un espacio plenario, que les permitió intercambiar sus visiones y realizar sus aportes a cada uno de los procesos.
Experiencias y desafíos desde los distintos niveles formativos
La directora de Postgrado de la Universidad de Concepción, Sandra Valenzuela Suazo, destacó especialmente las posibilidades que ofrece la virtualización para este nivel formativo, pero reforzó la necesidad de avanzar de manera planificada en su implementación.
“Estoy muy convenida de la virtualidad en postgrado, pero tenemos que ver cómo lo vamos a implementar, y estamos aprendiendo y vislumbrando buenas prácticas y algunas brechas que todavía tenemos”.
Además, la directora agregó que uno de los desafíos será involucrar a los equipos de los programas para continuar desarrollando esta temática.
Desde las Facultades, la Decana de Arquitectura, Urbanismo y Geografía, Mabel Alarcón Rodríguez, destacó la relevancia que tendrá este proceso para la Universidad en los próximos años y su vínculo con la innovación docente.
“Estamos reunidos con un equipo que está trabajando en este proceso que va a ser relevante en los próximos años para nuestra Universidad y pienso que el foco de los procesos de innovación docente son nuestras y nuestros estudiantes, entonces estamos tratando de aportar con los propósitos, cómo se enfatizan en los procesos docentes y cómo se va a gestionar esta educación del futuro, que nos llama también a innovar como universidad”.
La jornada culminó con un compromiso individual de las y los participantes, reafirmando la voluntad de continuar trabajando colaborativamente en el desarrollo del proyecto.
Con esta instancia, la Universidad de Concepción da un nuevo paso en la construcción de un Modelo Institucional de Virtualización de la Docencia, orientado a responder a los desafíos actuales de la educación superior y a incorporar las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales, manteniendo como eje central la calidad de los procesos formativos y las necesidades de sus estudiantes.