El encuentro reunió a equipos de estudiantes de 10 establecimientos de las provincias de Concepción y Biobío adscritos al Programa PACE, quienes participaron en una jornada centrada en el debate sobre inteligencia artificial, educación y sociedad.
Con el objetivo de fortalecer el pensamiento crítico, la capacidad argumentativa y la participación estudiantil, el programa PACE UdeC realizó su 3° Torneo de Debates, instancia que reunió a estudiantes de 10 liceos PACE de las provincias de Concepción y Biobío en dependencias del Campus Concepción de la Universidad.
Durante la jornada, realizada el 9 de septiembre, las y los estudiantes pusieron a prueba sus habilidades para abordar, analizar y argumentar distintas tesis relacionadas principalmente con el uso de la inteligencia artificial y sus implicancias en los ámbitos de la educación y sociedad.
La actividad buscó, además, fomentar el uso de metodologías activas en los establecimientos adscritos al Programa, generando espacios donde las y los estudiantes desarrollen herramientas de argumentación, trabajo colaborativo y expresión de sus ideas frente a una audiencia.
La jornada contó también con la participación de integrantes de la Sociedad de Debates UdeC, quienes se desempeñaron como jueces y contribuyeron al desarrollo de esta experiencia formativa.
Una experiencia de trabajo colaborativo
Para las y los estudiantes participantes, el torneo significó no solo una instancia de competencia, sino también una oportunidad para adquirir nuevas herramientas y enfrentarse por primera vez, en algunos casos, a una experiencia formal de debate.
Así lo relató Susan Baeza, estudiante del Centro Educacional Bicentenario Altos de Tomé (CEBAT), quien destacó el proceso vivido junto a sus compañeros.
“Este debate nos llenó de experiencias y fue súper emocionante. Al comienzo estábamos muy nerviosos, pero durante el primer debate nos fuimos relajando y, ya en el segundo, estábamos con mucha más confianza”.
La estudiante valoró especialmente el aprendizaje obtenido junto a su equipo: “Quizás no fueron los mejores resultados, pero estamos contentos con nuestro desempeño, considerando que era la primera ocasión en que los cuatro estábamos debatiendo. Fue una experiencia muy enriquecedora y definitivamente nos va a ayudar para el futuro”.
La preparación fue un elemento central para los distintos equipos participantes del torneo. En el caso del Liceo Cardenal Antonio Samoré de Santa Bárbara, el estudiante Rodrigo Mendoza destacó el trabajo colectivo que permitió fortalecer las capacidades de cada integrante.
“Con nuestro equipo nos preparamos cooperativamente, ayudándonos entre todos, viendo los puntos débiles de cada uno, qué podíamos mejorar y qué implementar en cada argumento”.
Mendoza también valoró el vínculo que se generó entre los integrantes del equipo durante el proceso. “Fue bonito porque pudimos conocernos más y trabajar juntos para presentarnos como equipo. En sí, fue una bonita experiencia. Incluso salir desde Santa Bárbara hacia Concepción fue interesante, porque pudimos conocer distintas instituciones y a nuevos estudiantes”.
Una experiencia similar vivió Ariadna Velásquez, del Liceo Lorenzo Arenas de Concepción, quien participó por primera vez en una instancia de este tipo.
“Tuvimos aproximadamente dos semanas de preparación, en las que nos repartimos las tareas de manera estructurada y realizamos muchas prácticas. Mi equipo también ayudó a que todo pudiera llevarse a cabo y que el debate fluyera bien”.
“Yo nunca había debatido antes, pero fue muy gratificante. Estoy muy agradecida de que nos brindaran este espacio para debatir”, agregó.
Preparación y apoyo docente
Desde la perspectiva docente, el proceso también implicó un desafío importante. Fanny Navarro, profesora de Lengua y Literatura del Colegio Bicentenario Inés Enríquez Frodden de Florida, destacó el compromiso de sus estudiantes, quienes enfrentaron por primera vez este proceso
“Fue una hermosa y enriquecedora experiencia y también un desafío. Vinimos con estudiantes de tercero medio, quienes asumieron el desafío y lo hicieron con todo”.
La docente explicó que el equipo se preparó durante varias semanas. “Estuvieron preparando, practicando y ensayando, revisando las mociones y las distintas alternativas de líneas argumentativas. Incluso practicamos contra cuarto medio”.
En tanto, Cristian Puga, profesor de Lengua y Literatura del Liceo Cardenal Antonio Samoré, explicó que la preparación se desarrolló mediante una unidad de participación y argumentación.
“La preparación para esta ocasión fue bien dinámica e interesante. Los estudiantes tenían inicialmente dificultades para expresar sus ideas, y esa fue la primera barrera que tuvimos que abordar. A través del proceso pudieron generar ese aprendizaje y perder el miedo a enfrentarse a una audiencia”.
El docente destacó que, al llegar al torneo, sus estudiantes pudieron poner en práctica las herramientas desarrolladas durante la preparación: “Llegaron muy bien preparados para presentar sus argumentos, contraargumentos e introducciones de manera concisa y efectiva respecto de las tesis que se les habían entregado”.
Planificación: elemento clave del equipo ganador
Tras las distintas rondas de debate entre los establecimientos participantes, el equipo representante del Liceo de Huépil obtuvo el primer lugar del certamen, mientras que el Liceo Cardenal Antonio Samoré de Santa Bárbara alcanzó el segundo puesto.
Para la estudiante Isidora Castro, del equipo de debate del Liceo de Huépil, la jornada tuvo un resultado especialmente significativo ya que además obtuvo el reconocimiento como mejor oradora del torneo.
“Me llevo una muy grata experiencia y, la verdad, este era mi primer torneo. Estaba muy nerviosa; de hecho, ni siquiera esperaba llegar a la tercera ronda, así que fue increíble”.
Castro contó que su interés por el debate comenzó a partir de una actividad realizada previamente en su establecimiento en el marco del programa PACE.
“Cuando el coordinador que hacía las charlas del PACE en el liceo nos hizo realizar un debate entre nosotros mismos en el curso, me gustó mucho la experiencia. Además, todo el proceso de generar los argumentos, investigar y, sobre todo, los ensayos fue muy positivo. Esta semana fue de mucho ensayo, incluso en el bus veníamos ensayando”.
La estudiante agregó que, uno de los principales desafíos para el equipo, fue enfrentarse a un debate con un tiempo limitado de preparación: “Preparar la tercera tesis en 30 minutos fue complejo. Ya teníamos algo aprendido de las rondas anteriores, pero igual era poco tiempo y un debate que definía al equipo ganador, pero finalmente, lo logramos”, relató.
Tras su experiencia, Castro invitó a otros estudiantes a atreverse a participar: “Uno dice que no va a poder; yo era una de esas personas, pero lo logré. Hay que tenerse fe”.
Un rol importante en este triunfo lo tuvo la docente Carol Quintana Cifuentes, profesora de Lengua y Literatura del establecimiento, quien ayudó al equipo en la etapa de preparación: “Conformamos un equipo no solamente con las personas que hoy defendieron las posturas de la bancada, sino también con otros estudiantes que apoyaron inicialmente el proceso investigativo para darle un marco a la discusión”.
“A partir de esa investigación, las y los estudiantes fueron identificando sus fortalezas para asumir las distintas funciones del debate, como introducción, argumentación, contraargumentación y conclusiones”, agregó.
La participación en el torneo fue voluntaria y significó para los estudiantes asumir horas adicionales de preparación y estudio. “Ellos asumieron el desafío con mucho entusiasmo y también con nerviosismo. Lo mejor fue que, a partir de las retroalimentaciones que les hizo el jurado en las primeras rondas, pudieron ir aplicando mejoras para enfrentar de mejor manera el debate final”, señaló Quintana.
Cabe destacar que, tanto el equipo de debate del Liceo Huépil como el del Liceo Cardenal Antonio Samoré de Santa Barbara, representarán a la UdeC en la Final de Debate Interuniversidades PACE, que se desarrollará el próximo 14 de octubre en la Universidad Católica de la Santísima Concepción.




