La iniciativa, liderada por la Universidad de Concepción, busca generar información valiosa, detectar altas capacidades y mejorar la transición hacia la educación superior mediante acompañamiento y estrategias colaborativas, desde la perspectiva de talentos existentes en su estudiantado.

En el marco del proyecto UCO23101 de la Dirección de Docencia, Implementación de un sistema de seguimiento a las trayectorias formativas para atender la diversidad de talentos de las y los estudiantes de pregrado de la Universidad de Concepción, se realizó la primera sesión colaborativa entre el equipo de proyecto de la Universidad y los tres establecimientos escolares participantes: el Liceo Pencopolitano de Penco, el Liceo Bicentenario Héroes de la Concepción de Laja y el Colegio Juan Gregorio Las Heras de Concepción.

Esta colaboración tiene como propósito fortalecer los mecanismos de seguimiento de trayectorias formativas, diversificar las estrategias de acompañamiento institucional y fomentar la vinculación con el sistema escolar para el análisis de dichas trayectorias. Todo ello con el objetivo de atender de manera más efectiva la diversidad de talentos estudiantiles, favoreciendo la inclusión, la equidad y el tránsito oportuno a la educación superior.

Uno de los componentes clave del proyecto es el desarrollo de una plataforma digital, que permitirá almacenar y gestionar los resultados obtenidos en las etapas iniciales. Esta herramienta —que se proyecta para una segunda versión completamente web— facilitará un flujo constante de información entre los establecimientos y la Universidad, permitiendo un monitoreo más eficiente de las trayectorias educativas.

Sobre esto, el director ejecutivo del proyecto, Juan Carlos Egaña García, comentó: “Si nos mantenemos vinculados con establecimientos secundarios; liceos y colegios, vamos a poder analizar en el tiempo qué es lo que sucede con esta iniciativa y con las trayectorias formativas de las y los estudiantes, que se va a ir retroalimentando”.

Además, resalta el valor estratégico de contar con evidencia para fortalecer las políticas educativas: “Gracias a esto tendremos resultados medibles. Eso pretende el proyecto: establecer un flujo de datos que permita analizar y proveer información útil y oportuna para la toma de decisiones, favoreciendo una mejora continua en planes y programas de educación secundaria que promueva un mejor tránsito hacia la educación superior”.

Egaña también adelantó los próximos pasos: “Siguen capacitaciones para los grupos de gestión y docentes. Es poco usual que se dé una capacitación por un ente externo como una universidad. Además, se entregará una certificación de Talentos UdeC a los asistentes. Se espera poder realizarlo durante la segunda quincena de julio, según la carta Gantt del proyecto”.

Percepción desde los establecimientos participantes

La coordinadora académica del Liceo Pencopolitano de Penco, Karin San Martín Escobar, valoró la metodología empleada y la apertura al diálogo que promovió el proyecto: “El focus con los apoderados fue muy interesante. Con una invitación abierta llegaron aproximadamente 15 apoderados contentos y agradecidos del espacio. Lograron compartir cuáles son sus visiones respecto al liceo. Entre ellos comentaron sus propias prácticas de ayuda al estudio y pidieron más apoyo”. Además, subrayó el valor de los hallazgos: “Hay algunos hitos de los hallazgos que yo siento que son fundamentales. Por lo que nos queda tarea ahora”.

Desde el Liceo Bicentenario Héroes de la Concepción de Laja, la jefa de UTP, Mireya García Pérez, destacó la importancia de contar con información concreta sobre el destino académico de sus estudiantes: “La información que nos entrega el proyecto es muy valiosa para nosotros como establecimiento, ya que siempre se nos ha hecho difícil conocer la trayectoria de nuestros estudiantes una vez que egresan”.

Asimismo, la profesional agregó: “todos los datos recopilados nos van a ayudar a reflexionar como equipo, y poder conversar además con nuestros docentes y apoderados sobre temáticas tan relevantes como las altas capacidades y la autorregulación del aprendizaje, que hace ver que quienes mejoran sus tiempos dedicados al estudio obtienen buenos resultados”.

También proyectó posibles líneas de acción en el corto plazo: “Creo que, como establecimiento, podemos retomar algunas iniciativas que realizábamos algunos años atrás, que pueden ir en beneficio de nuestros estudiantes con altas capacidades y, en general, de toda la comunidad, como lo son las olimpiadas de química y de matemática o los debates, además de continuar con las tutorías de matemáticas, acción que implementamos actualmente con buenos resultados”.

La directora del colegio Juan Gregorio Las Heras de Concepción, Ema Asenjo Ibarra, resaltó el valor práctico de los datos generados por el proyecto: “Me parece muy interesante este proyecto de la Universidad, porque este estudio me entrega datos duros con los que yo puedo después tomar decisiones. Si el estudio dijo esto, ya sabemos a dónde tenemos que ir, en qué posición nos encontramos para llegar a esta meta. Entonces todo esto nos sirve para mejorar.” Sobre los resultados actuales, agregó: “Son alentadores. Creo que desde ahí puedo trabajar con mis estudiantes y los que vienen a futuro”.

Por su parte, la jefa de UTP de dicho establecimiento, Pamela Vásquez Maldonado, destacó cómo el proyecto permitió ampliar el foco de atención: “Es un aporte para nuestra comunidad educativa. Permitió visualizar a aquellos estudiantes que tienen características sobresalientes y, muchas veces, como colegio, tendemos a apoyar solo a quienes tienen mayores dificultades.”

Finalmente, agregó que el proyecto permite una revisión institucional significativa:

“Este proyecto nos permitió visualizar en qué categoría nos encontramos. Para hacer un análisis de los aspectos que están funcionando y aquellos que tenemos que mejorar.”

A lo largo de sus tres años de ejecución, el proyecto UCO23101 busca consolidar una red de colaboración entre la Universidad de Concepción y los establecimientos educacionales participantes. Su propósito es generar un impacto positivo en las decisiones pedagógicas, institucionales y vocacionales, contribuyendo a una transición más justa, informada y efectiva hacia la educación superior.

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